Ensayo panorámico sobre un tema poco tratado en la historia del cine cubano: obras literarias, ya bien cubanas o extranjeras, llevadas como argumentos al cine. El autor bosqueja antecedentes, precursores y circunstancias en la evolución del cine cubano desde 1937 hasta 2001, mencionando la formación de una juventud preparada técnicamente para asumir esta responsabilidad, así como la gestación del ICAIC y su evolución. A manera de coda, propone ejemplos recientes del favorable matrimonio literatura-cine.
Artículo de Revista Global 63








