Doris Salcedo, perfil de una saboteadora
Durante más de tres meses, el Guggenheim de Nueva York hospedó el trabajo de la artista bogotana Doris Salcedo, en una retrospectiva general de su obra. Recorrer la exposición era parecido a visitar una casa amueblada con los eventos recientes de la violencia en Colombia. Cada habitación contaba un episodio concreto de la guerra y era posible tropezarse con las viudas y los fantasmas que ha dejado el conflicto. Una especie de domesticidad saboteada llena de gabinetes ciegos, zapatos impares y camas corroídas. Salcedo ha enfatizado que el espacio que crea su obra es un territorio de ficción. Se trata de un manifiesto sobre cualquier lugar del planeta en guerra, que no pertenece a ningún país en concreto. He aquí un perfil suyo que la vincula a la historia de Colombia.



