El béisbol se pone faldas
En 1948 cinco pueblos del interior del país: Moca, San Francisco de Macorís, Barahona, La Romana y Montecristi iniciaron prácticas de béisbol femenino siguiendo la tendencia de lo que sucedía en los Estados Unidos. Algunos defendían el derecho de la mujer a incursionar en ese deporte y otros temían que las mujeres perdieran sus cualidades femeninas. En la medida en que crecía el entusiasmo por esta práctica, se incrementaba la oposición a esta en la prensa. Esta es la historia de un denodado esfuerzo de jóvenes dominicanas que lucharon por ganarse un espacio en la sociedad.

