Henning Mankell: el legado del ángel impuro
Henning Mankell llegó inesperadamente al mundo literario cuando aún el policial nórdico no era tomado en cuenta y revolucionó el género. Su poderosa obra narrativa (unas cuarenta novelas, obras de teatro y ensayos) tuvo su pico de popularidad con la creación del inspector Wallander, un personaje algo agrio y hermético, aunque noble, que incluso fue llevado a la pantalla por la BBC y por la televisión sueca. Pero Mankell fue mucho más que Wallander: también cuenta su vida y pasión africana como director del Teatro Avenida de Maputo (Mozambique), su soledad rotunda e imperturbable, apenas matizada por cuatro matrimonios, el último con su verdadero amor, Eva Bergman –sí, la hija de Ingmar–, y una constante preocupación por el devenir del mundo, al que observaba con tanta acritud como su alter ego.

